Ilustración del cuento «El hoyo»

El hoyo

Cada día, Sofía sale muy temprano de su casa y camina un par de cuadras para alcanzar el bus que la lleva a su trabajo. Esa mañana, observa al salir a unos obreros que perforan ruidosamente el pavimento, justo enfrente de su casa. —Deberé ser cuidadosa para no caerme —piensa Sofía para sí. Intenta caminar por el borde, pero pierde el equilibrio y cae al hoyo.

Al otro día se dice: —No puedo volver a caerme, tengo que evitar el hoyo. Pone gran cuidado y atención, pero esto no evita que caiga una vez más. Al tercer día, trata de saltar por encima de la perforación y casi lo logra, mas tropieza en el borde y cae.

No importa cómo lo haga, ni el esfuerzo que ponga en ello; el cuarto, quinto y sexto día, termina cayendo lastimosamente.

No obstante, al séptimo día sale de su casa, cruza la calle y corre al bus evitando con éxito el hoyo.

Los dichos de la Babi

El hombre es el único «animal» que tropieza dos veces con la misma piedra.