No era feliz
Este era un hombre que no era feliz, no conseguía nunca la felicidad. Entonces escribió un libro, plantó un árbol, tuvo un hijo y tampoco pudo decir que lo era.
Entonces, escribió otro libro, plantó más árboles y tuvo varios hijos, pero nada cambió. Entonces, escribió sobre el árbol, tuvo cinco mil libros, plantó a sus hijos y fue más desdichado. Entonces, plantó los libros, les escribió a sus hijos, tuvo diez mil árboles y se sintió más desgraciado.
Entonces, cerró el libro, les habló a sus hijos y se durmió bajo el árbol para siempre. En ese lugar hay una placa que dice: «Yace aquí un hombre que se olvidó de amar a los árboles, a los libros y a sus hijos.»
Los dichos de la Babi
Quiéreme cuando menos lo merezca, porque es cuando más lo necesito.
